web
stats

Suelo urbano

land2 Icons-14 El uso del suelo urbano plantea un gran problema en el proceso de urbanización tanto para los países desarrollados como para aquellos en vías de desarrollo.  Por una parte, la falta de políticas territoriales y de regulaciones claras respecto al uso del suelo pueden conducir a un crecimiento urbano desordenado y a la proliferación de asentamientos informales, mientras que, por la otra, una reglamentación excesiva, como por ejemplo, una estricta zonificación que lleva a organizar el espacio urbano en áreas exclusivamente residenciales, comerciales o industriales, puede causar una dispersión urbana incontrolada y una expansión horizontal y de baja densidad de los espacios urbanos.  Ambas situaciones impiden el desarrollo de ciudades inteligentes. De igual forma, los programas de reordenación urbana y mejoramiento de los barrios precarios solo pueden llevarse a cabo si se aclaran los temas de titularidad y propiedad del suelo. Desafortunadamente, esto no es fácil cuando se trata de asentamientos humanos informales donde la ordenación convencional del suelo (el manejo de su tenencia, valuación, uso y desarrollo), con frecuencia no produce los resultados esperados y se ve empañada por prácticas cuestionables.  La normativa y las regulaciones usuales sobre el suelo siguen siendo inadecuadas para satisfacer las necesidades de tierra de los asentamientos precarios, donde es difícil identificar las parcelas de terreno de manera precisas y las unidades de propiedad a menudo presentan intereses coincidentes y a veces contradictorios. En muchos países en vías de desarrollo el manejo del suelo urbano se ha vuelto ineficiente debido a la dispersión de servicios e instituciones, la corrupción y los trámites demorados y costosos.  Adicionalmente, muchos países todavía abordan la gestión del suelo urbano y rural a través de distintas jurisdicciones.  Con frecuencia, cada ayuntamiento, organismo nacional y ministerio ejerce sus competencias propias en el manejo del suelo sin coordinación, lo cual aumenta su complejidad en forma de normas y prácticas formales, informales y consuetudinarias.

Manejo eficiente del suelo urbano
Las ciudades y los gobiernos nacionales deben abordar los asuntos del suelo urbano mediante fuertes y estrictas políticas del uso del suelo, así como estructuras de gerencia eficientes.  Se deberían establecer marcos de políticas generales a fin de que los gobiernos locales y nacionales armonicen la gestión del suelo y, de esa manera, se beneficien de la alineación y coordinación de recursos, superen la burocracia y logren implementar procedimientos más rápidos. Las autoridades que tienen que ver con el suelo urbano necesitan fortalecerse y contar con los medios para implementar y monitorear leyes y regulaciones.  Lo que es más, debería motivarse a las instituciones que tienen que ver con la gestión del suelo urbano para que procuren encontrar nuevos modelos de prestación de servicios que simplifiquen su manejo; por ejemplo brindando soluciones a través del método de “ventanilla única”, ofreciendo servicios en línea, o brindándolos de manera descentralizada. El manejo de los títulos del suelo en los países en vías de desarrollo a menudo también se caracteriza por la falta de transparencia administrativa que permite la corrupción y la malversación del suelo en detrimento de los estratos más débiles de la población.  Para reducir estos problemas e instaurar prácticas justas, las autoridades deben mejorar sus registros de suelo, tanto en términos de su creación como de su mantenimiento (por ejemplo, mediante la digitalización de los títulos y documentos que, de esa forma serían fácilmente accesibles y podrían manejarse de manera más transparente). 
Tenencia del suelo y propiedad
Más allá del ajuste estructural de las instituciones, la tenencia y la propiedad de la tierra también necesitan abordarse de manera profunda, especialmente en asentamientos informales donde los derechos de propiedad incierta o inexistente dificultan los esfuerzos de mejoramiento y desarrollo de los barrios precarios.  Cuando sus habitantes se enfrentan a constantes amenazas de desalojo, es poco probable que inviertan en sus hogares y que apoyen los esfuerzos de desarrollo a su propio nivel.  También es difícil que las autoridades locales y los proveedores de servicios privados mejoren la prestación de servicios básicos tales como agua, limpieza urbana, electricidad o vías de comunicación en asentamientos ilegales o informales donde la tenencia del suelo y los derechos de propiedad no están claros.  Esto a su vez afecta a los habitantes de tugurios al negarles los servicios y oportunidades que se les proporciona a los residentes de las áreas formales. En consecuencia, las ciudades necesitan implementar soluciones específicas con el fin de pasar a un sistema formal y legal de manejo del suelo urbano que garantice la seguridad de la tenencia.  La capacidad de los gobiernos locales para clarificar y documentar los derechos sobre el suelo urbano y los derechos de propiedad tiene que fortalecerse, conjuntamente con la implementación de reformas legales que aborden los derechos de propiedad y uso de suelo urbano en barrios precarios, así como herramientas enfocadas en la comunidad para recopilar información sobre la propiedad y el suelo urbano de una manera rápida y participativa. 
Suelo y planificación urbana
El buen manejo del suelo es vital para mejorar la planificación urbana, la cual, a su vez, es necesaria para facilitar el suministro de vivienda, servicios básicos e infraestructura. Por lo tanto, el uso y propósito del suelo son asuntos que siempre deben considerarse al abordar el tema del desarrollo urbano.  En las ciudades donde la expansión urbana se está volviendo un problema, las autoridades locales deberían reconsiderar las normas de construcción y las leyes de zonificación, con el fin de tomar medidas para permitir un uso del suelo que combine actividades residenciales y comerciales y que promueva ciudades más compactas.  Este tipo de ciudades puede promoverse al permitir la construcción de estructuras altas, que permita una densidad mayor de población en ciertas áreas. Las ciudades también deberían establecer redes de conocimiento que incluyan la documentación de las mejores prácticas a nivel regional y mundial, así como actividades para el desarrollo de capacidades, incluyendo herramientas para evaluar si las intervenciones de suelo obedecen o no a las necesidades de mujeres y jóvenes. 
Mujeres y suelo urbano
Los sistemas de suelo suelen excluir a las mujeres o fallar al momento de promover y proteger sus derechos.  Con frecuencia a las mujeres se les limita su derecho a acceder a suelo y en muchos países existen leyes discriminatorias que impiden el acceso de las mujeres al suelo y a la propiedad total sobre ésta por lo que la única manera de acceder es a través del esposo o de sus familiares varones.  Incluso las leyes progresistas a menudo carecen de mecanismos para hacerlas respetar, y otras costumbres de carácter cultural o tradicional pueden desalentar que estos derechos se pongan en práctica. 
Apoyo de ONU-Habitat en materia de política de suelo urbano
ONU-Habitat está especialmente calificada para brindar apoyo técnico en materia de política de suelo urbano.  En Kenia, por ejemplo, la combinación de la propiedad local, la participación activa de todos los interesados y el apoyo continuo de los donantes ha dado lugar a una política de suelo urbano innovadora que ha proporcionado a las autoridades locales un marco regulador muy útil para alejar a sus ciudades del creciente fenómeno de los barrios precarios.  El Development Partners Group on Land y su Secretariado que preside ONU -Habitat, han proporcionado un reconocido servicio de asesoramiento y apoyo técnico a la Política Nacional de Suelo de Kenia. Además ONU-Habitat ha tomado el liderazgo al dirigir la coordinación de donantes y el fortalecimiento de la capacidad de asociados para el desarrollo en la medida en que estos se involucran con los gobiernos en la planificación, implementación y evaluación de iniciativas sobre el suelo urbano.  A través de este apoyo, ONU-Habitat ha demostrado una ventaja comparativa promoviendo vínculos y sinergias entre los procesos de creación de políticas y las intervenciones en el sector de suelo, y se ha convertido en un participante neutral promoviendo asuntos nacionales relativos al suelo urbano. A nivel continental, a través de la Red Global de Herramientas del Suelo (GLTN por sus siglas en inglés),  ONU-Habitat ha dirigido el Marco de Políticas sobre el Suelo en África desde sus inicios hasta su aprobación por los Jefes de Estado africanos.  Los gobiernos nacionales y estadales pueden aprovechar la experiencia de ONU-Habitat y el marco de políticas de la región para mejorar sus políticas de suelo urbano y en última instancia reformar estos sistemas. ONU-Habitat ha contribuido con su experiencia a mejorar temas sobre suelo relacionados con el género y la juventud en Brasil, Ghana, Nepal y Uganda.  ONU-Habitat se basa en el conocimiento acumulado a través del trabajo continuo de GLTN en materia de jóvenes y suelo urbano, proporcionando apoyo técnico en las reformas legales para establecer la copropiedad de los bienes así como en el diseño de herramientas para mejorar la participación de los jóvenes y las mujeres en la toma de decisiones.  También brinda análisis y apoyo técnico en encuestas de línea de base y evaluación comparativa, planificación de proyectos, y también ayuda a documentar y difundir las mejores prácticas. 
Red Global de Herramientas del Suelo (GLTN)
La Red Global de Herramientas del Suelo (GLTN), es una alianza de socios a nivel mundial, regional y nacional que contribuyen a mitigar la pobreza a través de la reforma agraria, la mejora de su gestión, y la seguridad de la tenencia en particular mediante el desarrollo y la difusión de herramientas sobre suelo en favor de los pobres y sensibles a las cuestiones de género. Leer más acerca de la Red Global de Herramientas del Suelo (GLTN) 
Reajuste Participativo e Inclusivo sobre el Suelo Urbano (PILaR por sus siglas en inglés)
UN-Habitat ha desarrollado el programa Reajuste Participativo e Inclusivo sobre el Suelo Urbano (PILaR por sus siglas en inglés), que hace hincapié en la propiedad comunitaria inclusiva y en la participación en proyectos, con el objetivo de lograr resultados en favor de los pobres.  PILaR también fomenta el desarrollo de puntos de referencia claros y procesos transparentes y predecibles, diseñados para asegurar la inclusión de los grupos vulnerables, como mujeres, jóvenes y pobres.  Estas prioridades participativas e inclusivas ayudan a desarrollar mecanismos apropiados de gobernabilidad, legislación, y regulaciones.  La metodología se está probando actualmente en un proceso piloto en Medellín, Colombia. 
Promoción de herramientas del suelo en materia de participación y asuntos de género
La dimensión de los asuntos de género normalmente no se refleja en las evaluaciones del sector de suelo urbano.  Como respuesta a la falta de información basada en pruebas sobre la disparidad de géneros en las intervenciones de suelo urbano, en 2007 diversos asociados de la Red Global de Herramientas del Suelo desarrollaron el Criterio de Evaluación de Género.  En 2009, con el apoyo de ONU-Habitat y la Comisión Huairou, Espaço Feminista, una organización no gubernamental en Recife, Brasil, ha estado usando el criterio de evaluación de género como una herramienta de promoción en su esfuerzo por asegurar la tenencia para las comunidades de Ponte de Maduro, un gran asentamiento informal que sirve de hogar de más de 8.000 familias de bajos recursos.  En el Foro Urbano Mundial de 2010 en Río de Janeiro, Brasil, se anunció que los residentes de Ponte de Maduro no serían desalojados y comenzaría un proceso de regularización.  También hubo un compromiso público de que se aseguraría un enfoque sensible al asunto de género a través de la aplicación del criterio de evaluación de género a lo largo del proceso de regularización.  Hasta la fecha, no se han producido desalojos. Se ha establecido un comité local para supervisar el proceso de regularización.  Espaço Feminista tiene un puesto en este comité y juega un papel muy importante en sus deliberaciones.  El comité ha utilizado el criterio de evaluación de género como una lista de control, tanto antes de comenzar el trabajo como durante todo el proceso.  Al utilizar un enfoque basado en el género, el comité local se asegura que tanto las mujeres como los hombres son agentes sociales, así como beneficiarios en el proceso de regularización.  Esto, entre otras ventajas, evita que los contratistas privados discriminen a las mujeres en el proceso de otorga de títulos (por ejemplo, asumiendo que los hombres son los jefes de familia y por lo tanto son quienes deben obtener el título a su nombre).  Los grupos de mujeres también jugarán un papel protagónico en la mediación y resolución de conflictos que pueden surgir en cualquier esfuerzo de regularización del uso de suelo urbano. 
 

Menu Title